Vía Crucis, sus orígenes

Vía Crucis significa Camino de la Cruz, refiriéndose al camino que recorrió Jesus, cargado con la Cruz desde el Pretorio de Pilato hasta el monte Calvario. El cual  consta de catorce estaciones, la mayoría descritas en el evangelio y otras que se han ido añadiendo como resultado de la interpretación de estos.

En la actualidad nos encontramos las estaciones representadas en forma de pinturas o esculturas, colocadas a intervalos en las paredes de las iglesias o en lugares reservados para la oración. ¿Pero cómo surgen estas representaciones?

Según indican algunos escritos la Virgen María recorría  cada día los sitios donde su Divino Hijo había sufrido y derramado la sangre; en los lugares señalados se detenía, evocaba a la vez el recuerdo dulce y amargo, besaba el suelo y oraba. Acto que comenzaron a imitar muchos cristianos  con el objetivo de venerar, meditar y reflexionar con lo ocurrido durante el camino que siguió Jesus hasta el monte del Calvario.  Tradición que comenzó a extenderse en el siglo IV, en la época del emperador Constantino.

Pero no todos los creyentes podían ir a Jerusalén a seguir los pasos de la Pasión de Cristo por lo que a partir del siglo VII se pasó a establecer las estaciones para el Vía Crucis en diversos santuarios de Europa y, más tarde, en determinados lugares de cada diócesis particular, con el objetivo de acercarse  más al pueblo cristiano.

Desde el siglo XII los peregrinos escriben sobre la “Vía Sacra”, como una ruta por la que pasaban recordando la Pasión.   No se sabe con certeza como surgieron las estaciones según las conocemos hoy en día, pero se cree que fueron los Franciscanos los primeros en establecer el Vía Crucis ya que a ellos se les concedió en 1342 la custodia de los lugares mas preciados de Tierra Santa.

La Semana Santa de León en las calles de Madrid

Videoteca especial, recordando la JMJ

Hoy se cumplen 6 años desde que la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, acompañado por el Cirineo participaron en el Via Crucis realizado en las calles de Madrid con motivo de la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud, en presencia de Su Santidad, el Papa Emérito Benedicto XVI.

Y es que no podía ser mejor ocasión para la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de engrandecer aún más, si cabía, la conmemoración del IV Centenario de la fundación de la penitencial. Tras una magnífica procesión extraordinaria celebrada en febrero de ese cada vez más lejano 2011, la presencia del paso titular de la cofradía en Madrid nos hizo disfrutar a todos de un ratito de Semana Santa en verano. Bajo un sol de justicia, y un calor que no abandonó ni durante la noche, todos los papones disfrutaron del elegante procesionar de Nuestro Padre a través del Paseo de Recoletos, la calle Alcalá, y guardar en la retina esa irrepetible imagen del conjunto ante la Puerta del Sol.

Es por ello que hoy, de manera excepcional, queremos dedicar una entrada de nuestra videoteca a recordar esos momentos.