III Encuentro Jóvenes Papones de León

Por tercer año consecutivo repetimos la experiencia de organizar un nuevo Encuentro de Jóvenes Papones de León, con el objetivo de hacer llegar a los jóvenes la historia y las tradiciones  de nuestras Cofradías y Hermandades. El mismo se celebrará los días 27 y 28 de abril, desarrollando en el siguiente

Programa III Encuentro Jóvenes Papones de León

Sábado 27 de Abril 

  • 10:00 – Recepción de participantes y oración de bienvenida (Iglesia Conventual de San Francisco el Real “PP. Capuchinos”).
  • 10:30 – Presentación del VII JOHC – Alzira 2019 (sede de la Cofradía del Santo Cristo de la Expiración y del Silencio, edificio del Teatro de San Francisco 1ª planta).
  • 10:45 – Ponencia: EL RETO DE LOS JÓVENES COFRADES, a cargo de D. Victor Lafuente
  • 11:30 – Pausa café (claustro del Convento de San Francisco el Real “PP. Capuchinos”).
  • 12:00 – Presentación de candidatura como sede del Encuentro Nacional de Cofradías a cargo de la Junta Mayor
  • 12:30 – Ponencia: SEÑAS DE IDENTIDAD DE LAS COFRADÍAS HISTÓRICAS DE LEÓN, a cargos de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Real Cofradía de Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz
  • 14:00 – Comida de confranternización (claustro del Convento de San Francisco el Real “PP. Capuchinos”).
  • 16:00 – Taller de Adorno Florar, impartido por Luis Ángel Ruiz Serrano
  • 18:00- Despedida.

Domingo 28 de Abril

  •  13:00 h. -Misa de Acción de Gracias a la Virgen del Camino organizada por la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de León (Basílica Menor y ¿Real? Santuario de la Virgen del Camino). Se puede subir en bus interurbano (con parada en Plaza de Santo Domingo)

El precio de esta actividad es de 10 euros (incluye café y comida). El plazo de inscripción finaliza el martes, 23 de abril, a las 23:59.

La inscripción la debéis realizar a través del coordinador de vuestra cofradía, entregando cumplimentada la siguiente ficha de inscripción (descárgala en este enlace), junto con el importe de la inscripción. Recuerda que si eres menor de edad, la hoja de inscripción debe ir firmada por tus padres o tutores legales.

¡Os esperamos a todos!

XXV AÑOS SACRAMENTALES Y PENITENCIALES

El 8 de marzo del 1994, D. Antonio Vilaplana Molina, Obispo de León, decretó la fundación de Sacramental y Penitencial Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramentado y María Santísima de la Piedad, Amparo de los leoneses. En casi veinticinco años de historia de una cofradía existe un sinfín de momentos especiales, de instantes únicos para cada uno de los hermanos, vividos en el seno de esta familia.

Con el pasar de los años he sido testigo de sonrisas de complicidad, de “¡que sea enhorabuena!”, de abrazos de felicitación, y hasta en ocasiones, de lágrimas muy amargas. Todos estos momentos y sensaciones son lo que hace grande una cofradía, la unión entre hermanos.

Es difícil describir sentimientos y emociones, la manera en la que se forma una sonrisa o como te recorre un escalofrío el cuerpo, pero quizás conociendo algunas de las historias, podamos entenderlos mejor.

 

El primer ensayo siempre formara parte de mis recuerdos. El nerviosismo con el que llegas al saber que te enfrentaras a una nueva experiencia y el simple hecho de pensar que sobre tu hombro llevaras a la Virgen de la Esperanza, es un sentimiento  que inunda tu cuerpo.

El ambiente que hay cuando llegas, muestra ilusión por parte de los hermanos de la cofradía que han esperado un año para que llegue ese momento, ves sonrisas, reencuentros, y lo más importante te hacen participe de ellos desde el minuto uno.

En el momento en el cual te colocas debajo de la vara, y oyes el toque del llamador, tu mente se traslada al Sábado de Pasión, al saber que por primera vez ese día vestirás una nueva túnica y pujaras con mucho honor y emoción a una imagen que con solo mirarla sabes que has encontrado en ella un pequeño lugar en el cual tu mente es libre, y te recuerda que ELLA te ayudara durante el camino.

 

Cuando me preguntaron que con qué momento me quedo de todo lo vivido en el Sacramentado, realmente no sé responder. Es muy difícil elegir, habiendo vivido toda mi vida de alguna forma con esta cofradía.

Primeras reuniones, ensayos, procesiones interminables para un peque con cucurucho más alto que él.. locuras todas.

Tal vez, si alguien me mandara elegir un momento en cualquier época del año, te diría que los primeros ensayos que se hicieron. Eran los años 90, donde con yo 5-6 añitos iba acompañando a mi padre y mis primos, y simulaba que yo también iba debajo de ese “pequeño barco que siempre crujía”. Era el momento preferido de la semana, era el comienzo de algo que estaba a punto de ocurrir.

El empezar a pasar listas, innovar con recorrido, volver a ver a gente conocida, escuchar el mítico “parece que este año pesa más!”..

Aunque lloviera, ¡había que ir al ‘mercao’!

 

Es complicado elegir un momento especial después de tantos años como manola. Pero me quedaría con esa primera procesión, una pequeña niña vestida de manola, aunque sin peineta y mantilla, con unas ganas inmensas de procesionar, olvidando el frío, el dolor de pies, el cansancio y todos los males; ganas que después de años se mantienen.”

 

Aún recuerdo mi primera procesión con el Sacramentado, corría el año 98 y, junto a mi padre, comencé mi andadura en la Hermandad de azul marino. Recuerdo mi primera túnica y mi primer capirote, alto y de cartón, porque si se sale, se sale con todo. Recuerdo los ensayos en el mercado de ganados primero de la mano de mi padre, después colgado de la punta de vara del paso de Jesús de la Esperanza y, por último, y espero que por mucho tiempo, debajo del Cautivo, pasando 2 años en La Piedad.

Los días previos al Sábado Isidoriano estaban y, reconozco, están repletos de nervios. Los primeros años recuerdo llevar uno de los velones rojos de los que disponía la cofradía y que ahora son sustituidos por farolillos plateados. También tuve la oportunidad de portar el incensario y la naveta, que tan codiciados son por los papones más jóvenes. Algún año después pasé a cargar con el estandarte que acompaña a Jesús de la Esperanza. También recuerdo el año que me ofrecí a llevar la cruz de guía (no sabía dónde me metía… en Santo Domingo ya quería dar la vuelta). Y, desde hace algunos años ya, vivo la estación de penitencia como bracero, primero de La Piedad y ahora del Cautivo, donde vivo una experiencia diferente debajo del paso que no se puede explicar con palabras.

 

Recuerdo aquél Viernes de Dolores de hace ya doce años como si hubiera sido ayer. Apenas conocía la Semana Santa de León, pero esa noche marcó el inicio de una nueva etapa para mí.

Un buen amigo, hermano de la cofradía,  insistió en que quería pasar por el patio de Santo Martino para enseñarme los pasos que saldrían en la procesión del día siguiente. Realmente no sabía que me encontraría allí y mucho menos imaginé la sensación que tendría al entrar. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y tuve una sensación, que a día de hoy, no sé explicar, mis ojos se quedaron fijos en una sola cosa, Ella. Entré por primera vez en un patio desconocido, en el que hoy me siento como en casa.

Doce años han pasado desde aquella noche, y he vivido alguno de los mejores momentos de mi vida rodeada de esa familia que elegí, con los hermanos de mi querida Cofradía.”

 

#JÓVENESAZULES

 

Nota de prensa: “Los Jóvenes Papones celebran la festividad de su patrón”

Con motivo de la festividad de San Juan Evangelista, el grupo de Jóvenes Papones de León ha celebrado una eucaristía presidida por el obispo legionense, Mons. Julián López Martín.

La cita tuvo lugar en la capilla del Seminario Conciliar San Froilán, a las siete de la tarde, donde se reunieron los jóvenes papones de nuestra ciudad, acompañados de representantes de las distintas cofradías y hermandades de la ciudad, así como de la Concejala de Juventud, Igualdad y Deportes del Ayuntamiento de León, Marta Mejías, el Delegado de Pastoral de Juventud y Universitaria de la Diócesis, D. Jorge Juan Fernández, y el Delegado Episcopal para la Semana Santa, D. Jorge García Rodríguez, para celebrar una solemne eucaristía honrando la memoria del Apóstol San Juan, nombrado patrón del grupo el año pasado. Se consolida de esta forma la celebración patronal del joven grupo. Tras la celebración eucarística, compartieron en hermandad un vino español

Eucaristía en honor de San Juan Evangelista

San Juan Evangelista es considerado el patrón de la juventud cofrade en numerosos lugares por ser el más joven de los discípulos de Jesús. Los Jóvenes Papones de León quisimos honrarle nombrándole patrón del grupo mediante una emocionante eucaristía celebrada en la capilla del Seminario. Leer más “Eucaristía en honor de San Juan Evangelista”

GYMKANA COFRADE

El pasado domingo día 27 tuvo lugar, en convento de los Franciscanos, la II Ginkana cofrade organizada por el Grupo de Jóvenes Papones.

En un principio, dicha actividad estaba planeada al aire libre, en el parque San Francisco, pero por causas meteorológicas, muy amablemente los hermanos Franciscanos nos cedieron sus instalaciones y se pudo realizar la actividad con mayor éxito del que se esperaba.

A la gymkana asistieron más de una veintena de niños, que disfrutaron durante la tarde de las actividades y juegos preparados para este día tan especial.

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Había actividades variadas, desde el montaje de un paso en miniatura, hasta mímica imitando diferentes pasos. Los niños y no tan niños lo pasaron en grande y ver que gracias a ellos la Semana Santa en León puede durar en el tiempo y seguir haciéndola grande entre todos

La intención de esta actividad no era otra que la de llegar a los “paponines´´ y disfrutar un momento agradable y  poder seguir hermanándonos entre todos. Hagamos entre todos que la Semana Santa dure 365 días.

Diego Trigero Martinez

EL MONTAJE DE MINERVA

La primera vez que fui al montaje de mi cofradía, fue con mi padre cuando apenas tenía 8 años. En un principio cuando me dijo mi padre la hora a la que tenía que levantarme me dio pereza, mucha pereza, mi padre quería llevarme para que fuese viendo y viviendo lo que hay detrás de cada procesión. Al final agradecí que ese día me llevase, al día siguiente quería volver porque no solo me lo pasé bien si no que vi la gran familia que hay ahí dentro.

Empecé haciendo pequeñas cosas como limpiando los tronos, sacando brillo a las puntas de vara, incluso recuerdo que el Hermano Mayor del paso estuvimos pintando unos rosetones pequeños dorados que lleva el trono.

Año tras año iba haciendo alguna cosilla más, ponía un caballete me dejaban limpiar algún farolillo, colocaba los incensarios y una larga lista de cosas que parecen minuciosas pero aun niño hacían feliz.

Por fin llego el año, me iban a dejar ya ayudar con los tronos, levantarlos ayudar con las figuras y demás. Recuerdo nervios y sobre todo los avisos de mi padre que tenía su peligro. Desde ese día empecé a sentirme útil. Y hoy en día confirmo que ese sentimiento es equívoco ya que cualquier ayuda, hasta de los más pequeños es valiosa y lo más importante es valorada.

Cada año voy con la misma ilusión y cada año este grupo de montaje está más unido.

Diego Triguero